
En el artículo anterior planteábamos una idea clave: el problema no es únicamente el virus, sino el terreno en el que ese virus aterriza.
Todos estamos expuestos constantemente a virus, sin embargo, algunas personas enferman cada invierno mientras otras apenas presentan síntomas. La diferencia suele estar en la fortaleza de su sistema inmunitario.
Si tu organismo es un castillo, la pregunta importante es:
¿cómo se refuerzan sus murallas?
La respuesta no está en una solución única, en una pastilla milagrosa, sino en el trabajo de uno sobre varios pilares fisiológicos.
1. Dormir bien
El sueño, proceso fundamental infravalorado, regula múltiples intervenciones inmunitarias. Dormir mal de forma crónica reduce la actividad de las células defensivas y aumenta la inflamación.
Dormir bien no es solo descansar: es reparar el sistema inmunitario.
2. Actividad física
El ejercicio moderado y regular mejora la circulación de células inmunitarias, reduce la inflamación y optimiza el metabolismo.
El sistema inmunitario funciona mejor en un organismo físicamente activo.
3. Hormona (Vitamina) D
Durante el invierno, la menor exposición solar reduce los niveles de vitamina D, una hormona fundamental como sabes, para muchos procesos fisiológicos. Es por tanto, un regulador clave en la inmunidad.
Mantener niveles adecuados ayuda a modular la respuesta frente a infecciones.
4. Nutrición
Las células inmunitarias necesitan micronutrientes para funcionar correctamente. Zinc, selenio, vitamina A, C o hierro son esenciales.
No se trata solo de calorías, sino de densidad nutricional.
5. Estrés
El estrés crónico eleva el cortisol y debilita la respuesta inmunitaria.
Cuando el estrés es constante, las murallas del castillo se deterioran y nuestros soldados se debilitan. Estresores deben ser fuertes, agudos y puntuales, no crónicos y mantenidos.
La idea con la que te tienes que quedar:
Los virus siempre estarán ahí. Forman parte del entorno en el que vivimos.
La estrategia inteligente no es intentar evitarlos, es imposible, y perjudicial en la optimización inmunitaria.
La estrategia es fortalecer el organismo que debe enfrentarlos.
Si trabajas en estos conceptos, tu castillo se vuelve mucho más difícil de conquistar. Quizás te conviertas en uno de esos que no se “pone malo en invierno “.
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Totalmente de acuerdo. Yo , en general, estoy en línea de actuación que indicáis, excepto en lo del sueño . Yo logro dormir más de 5 horas seguidas. No se si pudierais aconsejar al respecto.
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El sueño, uno de los bloques fundamentales en salud… en breve escribo sobre eso de nuevo. Tienes una entrada escrita que puedes ver: Tu sueño en ciclos.
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