Vence a tu enemigo; la comodidad

Septiembre, después de las vacaciones, es el mes de los nuevos propósitos. Pero este año no necesitas una lista interminable. Necesitas uno muy claro:

Que no te controle la comodidad.

Tu organismo siempre intentará ahorrar energía. Te pedirá que te quedes en casa, que evites el esfuerzo, que empieces a entrenar mañana o el lunes siguiente.

Tu cuerpo es una máquina como lo es tu coche. Si lo dejas parado mucho tiempo no consume gasolina, no gasta, pero se deteriorará lentamente.

Con el organismo sucede lo mismo:

Si no le das esa pequeña dosis de incomodidad no activará los mecanismos necesarios para estar fuerte. Se hará más débil poco a poco y llegará la lesión ante cualquier movimiento habitual, o la enfermedad.

Tomar tus descansos es necesario. Vivir instalado en la comodidad no es lo que tu cuerpo espera.

No siempre tendrás ganas de entrenar, caminar o moverte. La diferencia está en no permitir que tus ganas decidan siempre por ti.

Este septiembre no esperes a sentirte motivado para realizar esas acciones no cómodas. La motivación nunca es el motor que mantiene acciones en el tiempo.

Recupera el control de tu salud. Prográmate, sal, entrena y muévete.

Porque la comodidad no te deteriora de golpe. Lo hace lentamente, mientras te hace creer que te está protegiendo porque te sientes a gusto.

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