Salud: Un león en tu vida

«No se ya ni que comer porque todo me sienta mal».

Y te has preguntado ¿Qué ritmo de vida llevas?¿ Demasiado estrés? Pues efectivamente… Si te persigue un león no puedes digerir. Y el caso es que tu cuerpo no diferencia entre un león, de entrenamientos extenuantes, un jefe acosador, o de relaciones sentimentales tormentosas. La reacción es la misma. El sistema nervioso usa la vía que tiene para enfrentarse a estas situaciones…entra en modo supervivencia, luchador.

Y es normal, es para lo que está preparado… siempre y cuando sean acciones puntuales. El problema surge cuando el león que me persigue lo hace a diario. El organismo en este estado bloquea todas las acciones digestivas (y otras), y piensa «necesito enfocar toda la energía en enfrentarme a este peligro, no es momento para ponerme a guardar».

Me alimento en estado de tranquilidad, que es cuando se produce la absorción. Y si hay situaciones habituales que te inquietan por periodos largos de tiempo, sería lo primero que tendrías que resolver.

Cuando vayas a comer, párate a pensar en que situación te encuentras y mira si tienes que tranquilizarte antes. Y muy importante… ¡no comas con prisas!.

Controlando esto, puedes evitar mala absorción digestiva en un primer momento y problemas de salud más complejos, característicos de la vida actual, en un futuro.

Deja un comentario