Los baños de septiembre te quitan los resfriados de invierno


Mi amigo Juan me recordó el otro día la frase “Los baños de septiembre te quitan los resfriados del invierno”. Y es que la sabiduría popular siempre guarda mucha verdad.

Cuando llega septiembre, el agua ya no está tan caliente como en verano, pero tampoco helada como en invierno. Bañarse en esas fechas es como un “entrenamiento” para el cuerpo: lo acostumbras poco a poco al frío y lo haces más fuerte para cuando llegue la temporada de resfriados.

Algunos de los beneficios que podemos observar:

Defensas más fuertes → El frío estimula el sistema inmune,  te ayudará a enfermar menos.

Mejor circulación → El contraste, con la vasoconstricción que genera el frío, activa la circulación de la sangre, llegando más nutrientes a las células.

Más resistencia al frío → Te adaptas, para luego poder aguantar mejor las bajas temperaturas.

Buen humor → El estímulo que recibes con el agua fría, aunque molesto en un principio, libera endorfinas, esas hormonas que te ponen de buen ánimo.

Hormesis: el estrés frío actúa como estímulo que fortalece adaptaciones celulares y de tu microbiota.

¿Y como empiezo?

No hace falta tirarte de cabeza al mar si no quieres. Aunque sería lo idóneo por los beneficios adicionales que nos proporciona. Pero sí, puedes empezar con duchas frías de 20–30 segundos, e ir aumentando el tiempo. Lo importante es la constancia.

En resumen: septiembre es el momento ideal para aprovechar el agua fresquita y darle a tu cuerpo un empujón de salud. Un pequeño cambio en tu rutina que puede marcar la diferencia en cómo pasas el invierno.

Así que, no digas que no te lo avisé si empiezas empalmando un resfriado con otro este invierno.

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1 comentario

  1. Avatar de Sergio Sergio dice:

    Gran aporte y facil de introducir en tu rutina.

    GRACIAS! 💪

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